Expertos aconsejan estructurar una rutina personalizada para el cuidado del adulto mayor

El cuidado del adulto mayor conlleva un gran compromiso y responsabilidad. Priorizar su seguridad y bienestar sin sacrificar su independencia, es posible si se tienen en cuenta los consejos de los expertos y se hace un seguimiento minucioso de todas sus actividades diarias.

Hay que recordar que responsabilizarse del bienestar de las personas mayores no siempre es fácil. Cada individuo tiene sus propias necesidades, miedos y preocupaciones, por lo que no existe un único método para el cuidado de esta población.

Vale la pena tomarse el tiempo necesario para conocer las exigencias que tiene el familiar o paciente para estructurar una rutina completa de cuidado, actividades y alimentación.

Según la experta del centro especializado en adulto mayor Acalis, Mónica Arango, “cuando hablamos de diseñar una rutina para un adulto mayor, no se trata solamente de controlar horarios y establecer límites. Además de las medidas básicas de higiene y salud que correspondan, es importante que esta rutina diaria incluya actividades estimulantes y gratas tanto para el cuidador como para la persona mayor, de esta manera los procesos de adaptabilidad y la creación de hábitos serán más sencillos.”

En cuanto a la salud, es clave que si la persona padece de alguna patología se contemple contratar un servicio de asistencia personalizada. Otras medidas recomendadas son llevar un registro de los medicamentos por medio de una bitácora o pastillero y que se establezca un plan de alimentación balanceado y adaptado a las necesidades del adulto mayor.

Otro punto clave es la seguridad, el debilitamiento de los sentidos hace que las personas mayores sean más propensas a los accidentes, la recomendación es minimizar los factores riesgo tomando acciones como mantener los artículos personales accesibles, instalar pasamanos en el baño, manijas y perillas fáciles de usar, cerciorarse que se cuente con una buena iluminación en los lugares donde la persona despeña sus actividades, entre otras. Arango añade que “las consecuencias físicas de la vejez pueden causar efectos en la salud mental, en especial cuando las personas han sido independientes toda su vida. El consejo más útil para el cuidador es que tenga una comunicación activa con el adulto mayor para hacerle la transición más sencilla y poder cuidarlo sin que este sienta que se le están poniendo límites o que es una carga.” Brindar un retiro de calidad que cumpla con las expectativas del adulto mayor es importante para prolongar su tiempo de vida y garantizar una mejor salud mental y física. A medida que cambian las necesidades de los seres queridos se debe aumentar el apoyo que se les brinda, teniendo un mayor control del entorno sin desconocer su necesidad de mantenerse activos, saludables y socialmente conectados.