Consejo de Estado anula la elección de Leopoldo Múnera como rector de la Universidad Nacional y confirma validez del nombramiento de Ismael Peña.
En una decisión que redefine el rumbo administrativo de la Universidad Nacional de Colombia, la Sección Quinta del Consejo de Estado anuló la elección de Leopoldo Múnera como rector y ordenó su salida inmediata del cargo. El alto tribunal concluyó que su nombramiento fue arbitrario, careció de competencia y desconoció la validez del acto previo que había designado a José Ismael Peña como rector legítimamente elegido.
Según el fallo, la Universidad Nacional no podía repetir el proceso de elección, dado que este había culminado en marzo con la designación de Ismael Peña. Para el Consejo de Estado, ese acto administrativo estaba plenamente consumado y amparado por la presunción de legalidad, por lo que cualquier revisión o corrección debía haberse tramitado antes de dicha elección o, en su defecto, ante un juez mediante una demanda de nulidad.
“Como consecuencia de lo anterior, el máximo órgano colegiado de la Universidad Nacional de Colombia, so pretexto de corregir una irregularidad, actuó sin competencia y desconoció la presunción de legalidad de la que se revisten los actos administrativos, incluidos los de elección o nombramiento”, advirtió la corporación.
La controversia se originó cuando Peña fue elegido rector, pero no pudo posesionarse debido a la intervención del Gobierno y a sectores estudiantiles que respaldaban a Leopoldo Múnera, quien había obtenido una alta votación en la consulta no vinculante realizada por la comunidad universitaria. Peña incluso intentó posesionarse ante una notaría, sin éxito. Días después, el Consejo Directivo nombró a Múnera, en medio de un ambiente de presión y cuestionamientos.
El fallo sostiene que el Consejo Directivo no tenía facultades para anular el acto definitivo de elección de Peña y sustituirlo por uno nuevo. Para la Sección Quinta, la Universidad no podía “corregir supuestas irregularidades administrativas” una vez finalizado el proceso; ello correspondía exclusivamente a una autoridad judicial.
El Consejo de Estado concluyó que, al desconocer la elección previa, la designación de Leopoldo Múnera quedó viciada desde su origen. “Esta circunstancia impacta directamente la posterior elección del señor Leopoldo Alberto Múnera Ruiz, razón suficiente para encontrar acreditados los cargos de nulidad propuestos en la demanda”, determinó la Sección.
La acción judicial que derivó en la salida de Múnera fue presentada por la senadora Paloma Valencia y los abogados Samuel Ortiz Mancipe, Lucas Durán Hernández y otros juristas. Argumentaban que el Consejo Directivo violó las normas internas y actuó bajo presiones externas al desconocer la elección inicial de Peña.
Con la decisión, la universidad deberá dar cumplimiento al fallo y garantizar el restablecimiento del acto que había designado a José Ismael Peña como rector. El Consejo de Estado también dejó claro que cualquier cuestionamiento sobre la legalidad de su elección debía tramitarse mediante una demanda ante la jurisdicción contencioso-administrativa, no mediante decisiones internas posteriores.
La sentencia marca un precedente sobre los límites de las autoridades universitarias en procesos electorales y pone fin —al menos desde lo jurídico— a uno de los capítulos más tensionante en la historia reciente de la Universidad Nacional, en el que intervinieron sectores políticos, estudiantiles y gubernamentales.

