El Consejo de Seguridad estalla contra Washington por presunta agresión a Venezuela.
La mayoría de los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU rechazó este lunes lo que calificaron como una “agresión militar” de Estados Unidos contra Venezuela y exigieron la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, durante una sesión extraordinaria solicitada por Colombia, nuevo integrante no permanente del organismo.
El representante permanente de la Federación Rusa ante la ONU, Vassily A. Nebenzia, afirmó que la acción militar contra Caracas representa “el regreso a una era de ilegalidad y dominación mediante la fuerza”, y sostuvo que no existe justificación alguna para los hechos denunciados, los cuales —según su intervención— habrían dejado decenas de víctimas civiles. Rusia exigió a Washington la liberación del mandatario venezolano y expresó su solidaridad con el pueblo de ese país.
A su turno, el embajador de China, Fu Cong, señaló que Estados Unidos habría vulnerado principios fundamentales del Derecho Internacional como la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y la prohibición del uso de la fuerza. Agregó que la operación militar no autorizada supone una amenaza grave para la paz y la seguridad de América Latina y el Caribe.
Cong respaldó el llamado de la embajadora de Colombia ante la ONU, Leonor Zalabata, para que el Consejo de Seguridad asuma su responsabilidad primordial de garantizar la paz internacional y exija el cese de las prácticas de coacción contra otros Estados soberanos.
Desde la delegación venezolana, el embajador Samuel Reinaldo Moncada Acosta advirtió que lo sucedido compromete no solo la soberanía de su país, sino la credibilidad del sistema de Naciones Unidas. Solicitó que se respete la inmunidad del jefe de Estado y se condene el uso ilegítimo de la fuerza.
Brasil también se pronunció. Su embajador, Sérgio França Danese, calificó la presunta agresión como una “gravísima afrenta” a la soberanía venezolana y alertó sobre el peligroso precedente que implicaría para la región.
Francia y el Reino Unido, miembros permanentes del Consejo, reiteraron su compromiso con el Derecho Internacional. El representante francés, Jérôme Bonnafont, pidió que cualquier proceso político en Venezuela sea definido exclusivamente por los venezolanos, mientras que el embajador británico, James Kariuki, recordó que el respeto a la legalidad internacional es la base de la paz mundial.
Al cierre de la sesión, el Consejo de Seguridad no había adoptado una resolución formal frente a los señalamientos, y la delegación de Estados Unidos no emitió comentarios públicos sobre las acusaciones presentadas, mientras crece la presión diplomática para que se esclarezcan los hechos y se garantice la seguridad de las autoridades venezolanas.

